Salta: Gendarmería realizó nueve allanamientos por presunto fraude con pensiones por invalidez
Las pesquisas estuvieron a cargo de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Salta”.
Los efectivos realizaron trabajos de campo durante más de un año y medio avanzando contra una estructura delictiva en el departamento de Anta.
Utilizaban estudios médicos apócrifos y radiografías duplicadas para simular casos de Chagas y problemas de columna.
Una investigación de alta complejidad coordinada por la Unidad Fiscal Federal de Salta recaba datos sobre una organización dedicada a la tramitación ilegal de pensiones por invalidez. La maniobra, que combinaba una aceitada estructura de profesionales de la salud con funcionarios, consistía en otorgar de manera sistemática beneficios económicos a personas que no padecían ninguna enfermedad, a cambio de favores electorales.
El caso tuvo su origen en noviembre de 2024 a partir de una denuncia preliminar. Ante la magnitud y la densidad del entramado, en junio de 2025 el fiscal diagramó un equipo especial integrado por miembros de tres fiscalías descentralizadas. Los magistrados libraron las órdenes para que la Unidad de Investigación de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales "Salta" de Gendarmería Nacional llevara adelante las pesquisas y el entrecruzamiento de datos de los beneficiarios del sistema previsional.
De acuerdo con las pruebas recolectadas en la causa, la operatoria ilegal había sido implementada y normalizada por un ex funcionario municipal de una de las localidades del departamento de Anta. El esquema funcionaba mediante "punteros políticos" que reclutaban a familias vulnerables o numerosas de la zona para ofrecerles las pensiones fraudulentas. A cambio de la gestión de estos ingresos fijos, los punteros exigían el voto de los beneficiarios.
Para lograr la aprobación, la red contaba con la participación necesaria de médicos, bioquímicos y enfermeros vinculados con funcionarios de la política. El circuito vicioso se completaba en una mesa de auditoría médica local. Los profesionales de la salud extendían certificados valiéndose de patologías repetidas en los casos investigados: enfermedad de Chagas y las desviaciones graves en la columna vertebral.

